jueves, 25 de febrero de 2010

La Maldición de Portland


Danny Elfman, a algunos les sonará de algo, a otros de nada. El caso es que quien mas quien menos, ha visto su nombre escrito alguna vez, solo con ver empezar "Los Simpsons" pues ahí está, o así a bote pronto, también compuso el tema principal del inicio de "Mujeres desesperadas".

Danny Elman es uno de los compositores mas extraños del panorama actual, por no decir el que mas. Una de sus rarezas es que no hizo la carrera como todos aquellos compositores que se dedican a esto, si bien estuvo matriculado en el conservatorio, se salió al poco para fundar una banda y tocar con sus amigos. Pero su vida no me interesa la verdad, así que corto. La cuestión es que teniendo esta ventanita abierta estaba escuchando su última banda sonora para la última peli del "hombre lobo" de Benicio del Toro, y una cosa lleva a la otra y antes de darme cuenta pues ya estoy hablando de lo primero que me viene a la cabeza.
El caso es que la carrera de Danny Elfman está ligada totalmete a la de Tim Burton, éste ya nos suena mas, verdad?, desde que trabajaron juntos en la ópera prima de Burton, "La Gran Aventura de Pee-Wee" en 1985 no han dejado de colaborar y gracias a ello tenemos las grandes músicas creadas para "Eduardo Manostijeras", "Pesadilla antes de Navidad", "Batman", o "La Novia Cadáver", por citar así rápidamente cuatro ejemplos que me vienen a la cabeza. Por supuesto también a trabajado para otros directores convirtiéndose así en una especie de super-Elfman, al haber creado la música no solo de Batman, sino de Spiderman, Men in Black, HellBoy y Hulk.
Sus coros, su percusión y su originalidad le hacen ser uno de los compositores mas divertidos de escuchar y le vendría como anillo al dedo para hacer la banda sonora de uno de los misterios irresolubles del panorama del baloncesto Español, es decir...

QUE COÑO PASA EN PORTLAND!?!?!?!?!?!?!?!?!

Uff... Vayamos por partes, que será mejor
Portland, capital del estado de Oregón, ciudad tranquila y familiar, donde la vida transcurre a menos velocidad que otras polis yanquis como NY, Chicago o Los Ángeles, con amplios barrios residenciales, y con un único equipo representante de los tres grandes deportes USA, los Portland Trail Blazers.
Ahora la conocemos, pero hace 25 años la mayoría no sabíamos siquiera de su existencia, hasta que Fernando Martín hizo su equipaje y con un par de .... maletas, se plantó allí para competir con los mejores. Desde entonces, hasta la fecha, y mientras no se demuestre lo contrario, para mí Portland es la franquicia maldita del baloncesto Español.
La historia es de todos conocida, Fernando Martín va para allá, intenta jugar y no rasca bola, 1-0

Siguiente capítulo. Un chaval de Sibenik acaba aburrido de jugar en Europa, practicamente no tiene rival aquí, así que hace las maletas y se va para jugar con los mejores. Por supuesto, Portland, allá llega y si bien en su puesto jugaba uno de los mejores escoltas del momento, Clyde Drexler, apenas es utilizado por mas que sus compañeros hablen maravillas del él, tras temporada y media es traspasado y en una entrevista concedida tras el traspaso, Drexler le augura un futuro como All Star, ahí demostró que no estaba ciego, porque a veces el peor ciego es quien no quiere ver. El amigo Drazen pasó de 4,4 puntos en una temporada, a promediar ¡¡mas de 20 en la siguiente!!, con unos porcentajes de tiro superiores al 50%, que ya es en un escolta y un casi 45% en Triples. Al año siguiente solo un escolta en el este tuvo mejores números que él, pero claro era Dios y no me han criado mis padres para tomar el nombre de Dios en vano, por muy ateo que yo haya terminado saliendo.

Siguiente capítulo. En el 95, el otro europeo llega a la NBA, por supuesto, también a Portland, llega con 31 años y medio cojo, pero claro, mide 2'20 así que tiene que jugar por narices por muy "europeo" que sea. Si bien el pivot titular a pesar de lo evidente sigue siendo Chris Dudley, un armario de 2'10 blanquito mas interesado ahora en ser gobernador de Oregón que en el balonceso, Sabonis termina por ser el interior principal de los blazers.

Siguiente Capítulo. En la temporada 1999/2000 los Blazers presentan la plantilla mas amplia y potente que yo haya visto jamás, exceptuando a los Bulls del 97, podían y debían haber ganado el anillo ese año. Sin embargo tal y como está pasando esta temporada en el Madrid y en el Barça, los Lakers tienen a Phil Jackson y Portland a Mike (shaq-atacck) Dunleavy, y yo veo así ganar a mis lakers el anillo, tras 12 años de travesía por el desierto.

Siguiente capítulo (y van...) Nuevamente llega a Portland un jugador Español, Sergio se lanza a su aventura americana, del sol canario a la lluvia de Portland, es valiente, atrevido, descarado, vaya una semifinal que acaba de hacer contra Argentina cuando mas le necesitábamos, es la alegría, la risa, la simpatía, el mojopicón, y no juega, pero eso sí, su entrenador habla maravilas de él, que si le queremos con nosotros, que si confiamos en él, que si aporta al equipo. Déjate de lindezas y sácalo si tanto te gusta no?, Pues, no tras 3 años y medio, parece que ahora vuelve a sonreir tras la maldición de Portland, durará? Lo veremos, claro que por suerte ahora D'Antoni, no es el otro de cuyo nombre no quiero acordarme

Último capítulo. Uff... ya era hora... Declaraciones de mi primo Rudy, "no descarto volver a jugar en Europa", no digo ya en el Madrid o el Barça, no, digo en Europa. Y es que a un jugador versatil, atrevido, gran defensor, potente en el 1x1, buen reboteador, descarado y listo, lo tienen apartado en una esquina para que lance de 3 cuando se produzcan las ayudas a sus compañeros. No me jodas Rafa!
Recuerdo que mucha gente me preguntaba que opinaba de Rudy antes de dar el salto, que éste si iba a triunfar y todo eso decía la gente. Yo me equivoqué de cabo a rabo, mantenía y sigo manteniendo pese a ciertos -y escasos- destellos que Rudy no debería jamás haber ido a Portland, porque para nosotros Portland está maldito, por la razón que sea, por la idiosincrasia del equipo, por los azulejos de las duchas, por la madera del parqué, o por la humedad relativa en el ambiente. En Portland hay una maldición contrastada para todo aquello que huela a Español, así que ahora que se habla de Claver, espero y deseo que no se le ocurra jamás pisar la ciudad a no ser para jugar como visitante.
En resumen, Rudy vete de allí, hay casi 30 franquicias donde podrías jugar, y si no es así, te vienes para acá y a disfrutar, y si hablas con Victor, por dios, dile que allí, ni loco.

viernes, 12 de febrero de 2010

El virus del 84



1984. Si alguien no se ha leído este libro de Orwell ya está tardando en hacerlo, decir que me parece bueno no sería justo para la obra en cuestión. Mas bien yo creo que es un libro obligatorio, no es que no se pueda entender a la sociedad actual sin haberse leído ese libro, pero sí que seguro ayuda a entenderla mejor. Orwell fue un escritor comprometido con su tiempo y cuya obra se nutre de sus vivencias personales, así como de su genio para describir en base a una gran y continua metáfora todo aquello que piensa y que de alguna manera, parece querer exteriorizar.

1984. Amadeus acapara 8 de las 11 estatuíllas a las que está nominada. Esta fantástica película de Milos Forman relata la vida de Mozart, el genio de Salzburgo se nos presenta como un hombre vulgar, tanto es así que en un momento dado de la película, Mozart se dirige hacia el Emperador Jose II y le dice "Yo puedo ser un hombre vulgar, pero os aseguro que mi música no lo es". Por cierto, pese a lo que cuente la película, no os lo creais todo, Mozart no murió pobre ni nada parecido, una cosa es la vida de alguien y otra su dramatización para el cine. Ya se sabe, la tragedia siempre suele vender bien.

Curiosamente y por esas cosas que tienen los premios en cuanto a su normativa a veces y otras por su subjetividad, Amadeus no se hizo con el oscar a la mejor Banda Sonora. Supongo porque no era "Banda Sonora Original". El ganador de aquel año fué Maurice Jarre, que antes de "Construir el Granero" nos dejó la música de Pasaje a la India, bastante inferior a otras obras suyas como Lawrence de Arabia, Doctor Zhivago, y bastante inferior a otras obras de aquel año que quedaron fuera de la carrera por los Oscars como "Indiana Jones en el Templo Maldito", probablemente la mejor de aquel año junto con "Érase una vez en América" del maestro Morricone, y otras como "El Mejor", "Dune" o "Gremlins".

1984. Los 80 están aquí y algunos nos empezamos a dar cuenta de que los 70 es la prehistoria, practicamente no queda para nosotros ningún grupo Español con mas de cuatro ó cinco años de carretera, empezamos (y seguiremos) a oír a Alaska, Loquillo, Mecano, Radio Futura y Gabinete, y mientras algunos de nosotros también va descubriendo a Alan Parsons con su Don't Answer Me, cantamos Every Breath You Take, sin saber lo que decimos y nos grabamos el Alchemy de Dire Straits en nuestras TDK de 90', dejando un hueco por el otro lado para Purple Rain, ¿quien leches es Prince? Y cuando vamos al cine hemos visto Flashdance, Footlose, Superdetective en Hollywood, Indiana Jones, los Gremlins, Dune, Cazafantasmas, por no contar lo que hemos flipado con la patada final de Karate Kid.

1984... Taratataááááááá... taáááá... tatááááá... es la primera vez que oímos el himno Olímpico, compuesto para dichas olimpiadas por el (para mí gusto, repito, para mí gusto) mejor compositor que jamás haya habido, John Williams. Son los juegos del segundo boicot, los países del telón de acero capitaneados por la URSS no han venido, y algunos nos damos cuenta de verdad de que el mundo está claramente dividido en dos mitades opuestas e irreonciliables, aunque de golpe y cuando pensábamos que era sí, va el muro y se cae, si es que el ser humano es extraordinario... Pero estamos en agosto de 1984, Carl Lewis no corre como los demás, con sus brazos en ángulo perfecto de 90 y con las palmas extendidas ejecuta la zancada como nunca antes lo habíamos visto, al final no supera a Bob Beamon en longitud, pero joder! que expectantes estábamos!!!! Sin embargo, para todos aquellos que amamos el Baloncesto por encima de tantas cosas, aunque no todas, es nuestra primera vez que vemos el reloj tan tarde, esperamos hasta las tres de la madrugada para ver a esa Selección de Baloncesto que ha conseguido llegar a la Final Olímpica por primera vez en su Historia. Ya conocemos a Martín, Epi, Romay, Itu y Corbalán. Pero nunca antes habíamos visto a Michael Jordan, Patrick Ewing, Steve Alford, Sam Perkins, etc... y flipamos, nos quedamos alucinados de ver como unos jovencitos imberbes nos ganan en un partido mas que digno de nuestra selección, pero que seguro que vamos a perder.

Luego descubrimos que había otra liga donde jugaban los profesionales, conocimos a Magic, a Bird, a Worthy y a Kareem, y flipamos, y algunos nos enganchamos tanto a eso que ya se quedaría para el resto de nuestra vida. Pero fué en ese 1984 cuando esa noche de verano algunos quedamos infectados para siempre con ese virus alucinante llamado baloncesto. Hemos vivido mucho desde entonces y hemos visto cosas y metas inalcanzables acabar cayendo. Este fin de semana, cierto espigado chico de San Boi juega con los mejores, con esos hermanos mayores el Partido de las Estrellas, convertido en uno de los mejores jugadores del mundo, y no nos extrañamos, pero mira por donde, hoy yo me he acordado de aquel 1984.

Nota: He leído lo que acabo de poner porque Alejandro que siempre me critica constructivamente me dice que no estaría mal que pusiera alguna coma de vez en cuando. Tiene mas razón que un santo, pero de verdad que me cuesta releer lo que escribo, una vez hecho, me aburre. Es un "ya está", "ya lo he hecho", "ya me he quedado agusto". Entonces le doy a Publicar Entrada y Adiós muy buenas y muchas gracias por todo que ha sido un placer. Y ha habido dos cosas que me han llamado la atención: La primera es que yo he tenido la inmensa suerte de haber disfrutado de la música de Morricone con él conduciendo la orquesta y coros, en la que ha sido una de las experiencias de mi vida. La segunda conclusión es mas triste, que me hago cada día mas viejo y no necesariamente mas sabio.

viernes, 5 de febrero de 2010

La Cuadratura del Cilindro


La verdad es que me he liado un poco. Quería definir lo que era un cilindro y antes que hacerlo con mis torpes y limitadas palabras, pues me he ido a visitar a San Google bendito con el maravilloso resultado de no haber entendido ni papa... No sabía que era tan complicado definir un cilindro. Supongo que para los mortales de a pie como yo, un cilindro es algo así como la proyección de una circunferencia. Si pensamos en un tubo, pues eso es un cilindro y sobre todo, no hay mas que evocar ese cartón en el que ponemos el papel higiénico para que ruede y podamos limpiarnos el culete tan ricamente, para tener una idea clara de lo que un cilindro es.
Sin embargo, es cierto que tras visitar la RAE y la Wiki, me he quedado sin tener nada claro. Así que me ahorraré definir lo que es un cilindro hasta que esta noche que tengo pocha, vea a Alejandro y me lo explique como buen matemático que es.

Pero a mí me gusta hablar de Baloncesto.

En el actual reglamento del Basket, el cilindro solo hace referencia a dos cosas muy concretas. La primera vez que lo encontramos es hablando del salto inicial. Está en la Regla 4, Artículo 12, Apartado 12.2.8. En dicho apartado se especifica que en un salto entre dos, los jugadores no saltadores no podrán tener ninguna parte de su cuerpo, sobre o encima (cilindro) de la linea del círculo antes de que el balón haya sido tocado.
Para encontrar otra referencia al cilindro ya nos vamos mucho mas adelante, hasta el Artículo 33.1, llamado precisamente Principio del Cilindro. A partir de ahí cuando se hace referencia al cilindro, siempre es para definir la posición de un jugador, y nunca, repito, nunca, se hace referencia a un cilindro imaginario que el aro proyectaría hacia arriba y en el cual, es legal, o ilegal, la interposición del balón por parte de un jugador, ya sea atacante, o defensor.

Si esta regla hubiese existido, si estuviera contemplada, si a alguna cabeza ilustre se le hubiera ocurrido hacer alguna referencia a este pequeño detalle, no se estaría hablando esta semana del robo al Barça en la cancha del Partizan. Vaya ésto por delante.

Para mí, sin duda alguna es canasta de Mickael, pero, y eso es lo grave, el reglamento te permite que pueda interpretarse lo contrario, y eso no debería pasar en según que cosas, entiendo la interpretabilidad en determinadas cuestiones, pero en una interposición a un tiro cuando ya se ha acabado el reloj de partido, no puedo ni quiero entenderlo, porque debería estar muy claro, y lo triste es que no lo está.

Vayamos por partes:

Regla 5: Violaciones. "Una Violación es una infracción de las Reglas".
El Artículo 31, habla de "interposiciones e interferencias". Y nos dice que un tiro, finaliza cuando entra, toca el aro, toca el suelo, queda muerto, o ya no tiene posibilidad de entrar.

Eso por un lado, sin embargo por el otro lado, el Apartado 31.2.6 nos dice que "Ningún jugador tocará el balón después de que haya tocado el aro mientras tenga posibilidad de entrar en la canasta después de que suene la señal de fin de periodo mientras el balón está en el aire durante un lanzamiento de campo".

Pues ahí la hemos liado, así de sencillo.

Si existiera la regla del cilindro no había problema, pero ya se sabe que muchas veces, todo aquello que huela a baloncesto yankee, lo que mola, lo guay, es echar pestes de ello y decir que aquello no es baloncesto y que solo es espectáculo y que patatín patatán... ¡Por Dios! ¿Tanto costaba escribir en el reglamente que ningún balón puede ser tocado por un jugador cuando suena la señal de finalización de periodo, y el mismo está en el cilindro del aro?

Ya está, se ha acabado la polémica y tanta historia, pero claro, como no tenemos especificado ese apartado pues por un lado puede interpretarse que vale, que ya ha pasado el tiempo y ningún jugador puede tocar el balón, pero también, y esto es lo triste, ¡Que el balón ya no tenía posibilidad de entrar!

Yo sin duda alguna me quedo con la primera opción, la interposición del jugador del Partizan se produce mientras que el balón está rebotando en el aro y a todas luces parecía que su rebote en el aro no había terminado, para mí la acción es ilegal, se da canasta al Barça y gana de un punto. Sin embargo, la FIBA, seguro que se agarrará con uñas y dientes a ese detalle de "la posibilidad de entrar" y una vez mas resonará en can Barça la maldición de Vrankovic.

viernes, 22 de enero de 2010

El método Fosbury




Dick Fósbury, Método Fósbury, Estilo Fósbury... o simplemente Fósbury...
¿Os suena ese nombre? A pesar de haberle puesto tilde cometiendo un disparate con el nombre inglés habrá a quien le suene y a quien no. Al fin y al cabo hace ya año y medio de la olimpiada y hay cosas que se van olvidando.
>Dick Fosbury (ya sin tilde) fue un atleta educado en la universidad de Oregon que se le ocurrió que quizá no todo estaba dicho, no todo estaba explicado y que había otras formas de descubrir el mundo que nos rodea. Al igual que Robin Williams se sube encima de la mesa para ver el aula desde otra perspectiva, a Fosbury se le ocurrió que quizá podría cambiar la forma de ejecutar su salto de altura.
No pretendió crear un estilo, no pretendió exportar al mundo su descubrimiento, sencillamente él descubrió que la manera mas eficiente que tenía de salvar el listón en el salto de altura, era describir una trayectoria curva que le situara casi de lado, impulsarse con una pierna elevando el brazo mas cercano al listón y cuando su centro de gravedad, con el cuerpo ya de espaldas, alcanzara su punto mas alto, elevar su tren inferior y caer de espaldas.

Hoy día nos parece normal y a ningún atleta del mundo se le ocurre practicar el salto de altura de otra forma. Sin embargo Fosbury fue el primero y gracias a su revolucionario método ganó el oro olímpico en las olimpiadas de Bob Beamon, del Black Power y por supuesto, de Fosbury, allá por 1968.

Veamos el siguiente video antes de seguir...

Fan does not recognize John Stockton?

NBA on MySpace | MySpace Video



Saltamos a 1992, una joven familia americana pasea por las ramblas sin que la gran mayoría de los viandantes que se cruzan con ellos reconozcan al marido. Con una pinta de chico bueno, delgado y cara de empleado de correos, de banca o de pasante, pocos de los que se cruzan con él pueden pensar que ese chico blanco de metro ochenta y poco es, posiblemente (insisto, posiblemente) el mejor jugador del mundo en su puesto.
Al igual que Fosbury, John Sockton cambió de forma silenciosa la forma de muchos jugadores a la hora de ejecutar una de las acciones mas propias y distintivas de nuestro deporte, el bote.
John Stockton vino al mundo en el draft de 1984, de carácter reservado y de firmes convicciones religiosas, no conoció la tituralidad hasta su cuarta temporada en los Jazz, donde empezó a formar pareja con uno de los mejores cuatros que ha dado el baloncesto y donde ambos se convertirían con el tiempo en el sinónimo mas parecido que existe de Pick-and-Roll.
Su forma de botar era diferente, distinta, extraña, y ahora sabemos que esa forma, era la mejor. Y no es fácil. Hasta su llegada hasta los mejores dribadlores del mundo flexionaban un poco las piernas para ejecutar el bote, bajaban el tronco acercando la mano al suelo y ejecutaban un bote corto y rápido interponiendo su mano o su cuerpo con el defensor. Sin embargo el joven Stockton se atrevía a correr de forma erguida, espalda recta, cabeza hacia arriba, bote fuerte contra el suelo y acompañaba con la mano por encima de balón hasta que este llegaba a la altura de su hombro, con el bote alejado de su centro de gravedad, le permitía alejarse o distanciarse de su defensor sin tener casi que cambiar la frecuencia de su bote, así conseguía cosas hasta ahora imposibles, como que el defensor se tuviera que preguntar donde defendía mas, sin el cuerpo o en el balón, ya que la distancia entre ambos se había incrementado exponencialmente, u otras cuestiones como la disociación entre la cadencia del bote y los pasos que iba dando mientras botaba. Además de que el hecho de que el balón estuviera en contacto con su mano tanto y tanto tiempo durante el dribling le permitía que para dar un paso no tuviera que "esperar" a coger el balón ya que pasar del momento del "bote" al momento del "pase" era automático y en el mismo movimiento.
Hoy día solo hay que tener ojos para ver como los mejores jugadores del mundo intentan dominar este difícil arte de ejecutar el bote, a sabiendas de la inmensa cantidad de posibilidades que se abrieron al insistir en esta forma de hacer las cosas. Con el tiempo hemos visto que dicho bote alto ha permitido incluso a los pivots ejecutar con mas equilibrio, agresividad y precisión sus movimientos y al igual que Fosbury, el bote alto o bote Stockton se enseña y se practica y tenemos la suerte de poder tener uno de los mejores ejecutadores -si es que existe esta palabra- en España en la figura de Jose Calderón.
Con los años, John Stockton ha pasado a la historia como uno de los mejores bases que ha dado el baloncesto, su record de asistencias será muy, muy difícil que alguien lo supere en el futuro, pero si alguna vez se supera, su legado siempre permanecerá.
Por eso, un día estaremos en la cancha entrenando a chavales y veremos como entrenamiento tras entrenamiento, lucha tras lucha, dedicación y esfuerzo, uno de nuestros chavales cogerá el balón bajo su canasta, correrá hacia la contraria y dejará una bandeja y en el trayecto solo habrá necesitado tres botes. Posiblemente ese día yo me acuerde de Stockton... e incluso de Fosbury

martes, 12 de enero de 2010

Si hablé del artículo 33, como no del 25


Springfield, Massachusetts, USA, diciembre de 1891. A unos escasos 150 kilómetros de Boston, un joven profesor, James Naismith, inventa un juego para sus alumnos que se pueda jugar en una pista cerrada. En una especie de gimnasio-granero-oquéseyo, y tras una breve gestación de unas dos semanas, propone dos cestas de coger melocotones, colocadas en el altillo del granero a 10 pies de altura (exactamente 304,8 centímetros). Añade dos equipos de 9 (sí de 9) jugadores, y unas escasas 13 reglas para introducir el balón en las cestas...
A partir de ahí y desde entonces la cosa se complica, a España no llega hasta 30 años después, introducido por el padre escolapio Eusebio Millán, el cual había estado diez años como misionero en Cuba, donde conoció este deporte introducido en la isla por los soldados que la invadieron a principios de siglo XX.

Pero claro, que a mí me guste la historia no supone que tenga que dar la vara a los demás, así que trataré de ir al meollo de la cuestión.

Es sabido por todo aquel con quien hablo de baloncesto mi fuerte oposición a cómo está redactado el artículo 25 de nuestro querido reglamento de baloncesto, al cual solemos maltratar entrenadores, jugadores y árbitros. No voy a entrar ahora a desmenuzar cada detalle que permitirían a jugador por ejemplo dejar de botar, cayendo en un tiempo, fintar un tiro, y cuando salte el defensor, dar un paso con el pie izquierdo, levantar el pie de pivote, (Sí he dicho levantar) es decir, el pie derecho, y apoyándose en ese pie izquierdo dar un salto hacia delante y hacia arriba que le impulsara lejos, pero muy lejos de donde dejó de botar... Pero hombre de dios!!! Todo el mundo sabe que eso son pasos!!!! Pues no! Categóricamente no lo son. El reglamente es tajante y claro, es algo que está totalmente permitido y que podría hacerse y demostrarse y con el reglamente en la mano podríamos hacerlo y nadie podría impedirlo.
Sin embargo, ese mismo artículo 25 invalida la mayoría de entradas normalitas a canasta. Ya sabeis, voy corriendo botando el balón, lo cojo, derecha, izquierda y bandejita... no pasa nada verdad? Pues no. En el 80% de las veces, estaríamos cometiendo pasos. Y lo estaríamos cometiendo porque el artículo 25 está claro en su concepción, y viene a decir que si nos hacemos con el control del balón tras agotar el dribling, en ese momento el pie que tenemos en el suelo es nuestro pie de pivote y por tanto quedaría invalidada la antaño famosa "cuenta de dos" que permitía enseñar a los chavales diciendo "uno, dos, arriba...".

Esta barbaridad, esta tropelía, este atentado contra la lógica, y sobre todo, contra el espíritu mismo del juego ha sido decidida por esas cabezas pensantes de la FIBA sin darse cuenta de que lo que redactaron en su momento invalida acciones naturales del baloncesto tales como el reverso, el traspiés, y hasta la mayoría de entradas a canasta.

Pongamos otro ejemplo: ¿Cuántas veces hemos visto a un pivot coger un rebote, dar un fuerte bote en el suelo con ambas manos para poder ganar un par de centímetros y dar así un par de pasos para acercarse a canasta, a su defensor, o en definitiva buscar su mejor opción? Yo mismo contesto ya que estoy solo, pues en cada partido desde luego unas cuantas... Pues bien, eso es totalmente ilegal. Sí, es ilegal puesto que en la recepción del bote y en el momento de hacerse con el control del balón, el jugador aún no le ha dado tiempo de mover ninguno de sus pies, con lo cual se hace con el control del balón y mueve los pies sin que pase nada. Y desde luego nada debe pasar y gracias que no se pita, encima faltaría que se aplicara...

La cuestión es que gracias a esa redacción de la regla, estás jugando un partido, tu jugador ejecuta un reverso, te pitan pasos y te tienes que callar, de hecho yo soy el primero que entiende que son pasos porque así lo dice la regla. El problema es que esa regla está mal escrita, mal estructurada, mal redactada y aprobada por un conjunto de ineptos e inútiles de culos anquilosados en sus respectivos sillones de cuero que se encantan a sí mismos, y nos joden a todos los entrenadores de formación. Tan claro como lo estoy contando.

Yo estoy totalmente a favor de una regla de los pasos que permita una serie de movimientos naturales, inherentes al espíritu con el que se creó este juego, que permitan a los jugadores desarrollarse, divertirse y competir dentro de un marco estructurado e igual para todos, y me encantaría ser tan sabio como para tener una solución, pero ni tengo la solución ni mucho menos soy tan sabio. Se me ocurre desde hace tiempo que la "cuenta de dos" bien estructurada, redactada y restringida daría un paso de gigante en este atentado contra el baloncesto llamado artículo 25. Pero habría que saberla escribir bien y respetar con mucho cuidado lo que son los pasos de un jugador en carrera con el concepto del pie de pivote. No creo que ambos cason sean incompatibles aunque yo no sepa casarlos, pero por mas que pienso, y de verdad que pienso, es lo único que se me ocurre. Ojalá pudiera, pero claro a mí no me corresponde hacerlo, no?

Pero haceros una pregunta... queréis que esto
http://www.jgbasket.com/multimedia/20040724_tiro_tras_reverso_bomba.html
sean pasos????
Porque os puedo asegurar que reglamento en mano, y conste que lo siento, LO SON!

Y ya que estamos y para bajar un poco el tono, dadle al play que vais a ver uno de los casos de pasos mas escandalosos que jamás he visto


lunes, 26 de octubre de 2009

Salíendome del tiesto

La verdad es que aunque suene un poco raro tengo sentimientos encontrados con la nueva ley del aborto. Yo soy abortista por la sencilla razón de que considero que una persona debe decidir cuando y en qué circunstancias quiere ser padre. Pero al mismo tiempo soy una persona bastante liberal en el sentido propio de la palabra derivada, es decir, la libertad.
Sin embargo, la libertad debe llevar consigo una responsabilidad. Responsabilidad implícita en aquellla frase hecha que reza que mi libertad termina donde empieza la del prójimo. De tal forma, yo no soy libre de tocar el piano en mi casa (sin los auriculares) a las tres de la mañana, porque mi familia y vecinos no serían libres de dormir. Tan fácil, claro y explícito como eso mismo es entender que una cosa es liberalizar determinados aspectos que la sociedad demanda por iniciativa propia, por evolución, por costumbres adquiridas o por lo que sea, y otra misma es entender que todo no puede ser el Coño de la Bernarda.
Desde la última ley del aborto se ha estado abortando con cierta impunidad, los partidos políticos lo sabían y tal y como la sociedad demandaba era preciso reformar la Ley del Aborto, era preciso ampliar determinados plazos, y era preciso ampliar determinados supuestos. Si por un casual, pese a tomar las consabidas precauciones, mi mujer quedara embarazada, tengo claro que ambos abogaríamos por el aborto. No queremos tener mas hijos, es nuestra decisión y quiero ser libre de poder tomarla. Eso sí, desde el momento de saberlo, en el cual como mucho y exagerando, el feto podría tener unas seis semanas -y ya es exagerar- La decisión la tomaríamos lo más rápido posible porque entre otras cosas, cuanto antes se aborta mucho mejor, las consecuencias de un aborto van creciendo exponencialmente conforme el feto avanza en su desarrollo y por tanto, el carácter invasivo de la operación se ve mermado acortando lo mas rápido posible los plazos. Yo estoy a favor de que exista esa ley que expongo. Sin embargo, yo no soy legislador, médico, abogado, político, ni tengo ninguna responsabilidad alguna excepto la de votar cuando hay elecciones. Responsabilidad que siempre ejerzo y si no estoy de acuerdo en nada, pues voto en blanco, pero renunciar a ejercer mi derecho? Jamás! No quisiera pensar siquiera en la posibilidad de que se me negara el derecho al voto y vivir en una dictadura, escalofríos me entran de pensarlo...
El problema lo tengo ahora porque no estoy de acuerdo con la opinión del Partido Popular, que a sabiendas de que buena parte de sus votos vienen de un electorado conservador y cristiano ha olvidado que muchos le hemos votado cuando enarbolaba la bandera de un partido liberal y centrista. Lo que yo quiero de dicho partido es que si no está de acuerdo con dicha ley que se atreva a proponer otra, que no se apoye en la iglesia ni en asociaciones cristianas y conservadores, y que abogue por la práctica de un aborto libre y responsable, definido, enmarcado, legislado y explicado. Y esa explicación, yo no la encuentro.
El otro problema lo tengo porque esta ley, ni mucho menos refleja a mi entender la demanda de la sociedad, su demanda de LIBERTAD, estableciendo la discusión de si la norma regula la libertad o que esto sea -otra vez- el Coño de la Bernarda. Despenalizando todo tipo de casos y haciendo que un menor de edad, no necesite contar con los padres para abortar, cuando en todo caso, lo que supone un embarazo en esas edades es ante todo una tragedia, en la que mas vale que cuentes con el apoyo de la familia, porque si no es así, estás jodido, pero jodido lo tengas, o no.
Una de la cosas que mas pena me da es que a lo largo de este periodo en que empieza a fraguarse la ley, es decir, en el momento en que la prensa empieza a hablar de eso, ya será difícil encontrar opiniones razonadas fuera del contexto de la afinidad política de cada uno, encontrándome con la sorpresa de que personas inteligentes, cultas y preparadas argumentan en los mismos términos en los que yo ya he oído argumentar a los dirigentes del partido al cual le son afines, y eso es muy triste. Yo no estoy de acuerdo en lo que propone la actual ley, pero ni mucho menos estoy de acuerdo en las alternativas propuestas por el partido popular porque aún no me han dicho cuales son. Tan solo que si es un ser vivo pero no humano, que sin un feto de x semanas es esto o lo otro. Así, es muy difícil no desesperarse y acabar pensando que no se sabe cual es mas tonto de los dos, el que arrojó la piedra, o el que dijo que la arrojara. En todo caso, mi postura está a años luz de ambos.
Por cierto, y una última reflexión, si por ahí alguien piensa que para ser ministro hace falta algo de preparación, experiencia y curriculo, que se olvide de eso. Las condiciones para ello son otras totalmente diferentes. Y cuidado, lo digo también por el PP, me encantaría ver la cantidad de consejeros o concejales del partido popular cuyos méritos para el cargo son tan meritorios como los de la ministra Aído

sábado, 17 de octubre de 2009

Hoy es un día para estar alegres





Hoy es un día para estar alegres. No sé si deportivamente habrá pasado algo de relevancia, entendiendo que la relevancia sea algo que tenga importancia para mí. Y la verdad no se me ocurre nada, así a bote pronto que Rafa juega la semifinal del master de Shangai, pero tampoco es para tanto.
Hoy estoy contento de saber que durante unos cuantos años, tuve la suerte de poder escuchar, contemplar, aprender y sobre todo, disfrutar con Andrés Montes.
No puedo evitar acordarme hoy de la impresión que tuve la primera vez que le ví, presentando en Canal+ un partido de baloncesto al lado de Santiago Segurola. En teoría -y digo en teoría porque la práctica suele ser mas bonita que la teoría- Andrés narraba y Segurola se encargaría de los comentarios, sin embargo Andrés no era un narrador al uso y no podía soportarlo. Yo estaba acostumbrado o bien a Pedro Barthe, o bien a Ramón Trecet, cada uno en su estilo y cada uno con sus filias y fobias. Pero esto me parecía iniguantable. Me parecía que estaba narrando como si estuviera en la radio, gritaba, gesticulaba, le llamaba a la gente con motes, empezaba a divagar en cualquier momento de comida, de música o lo que es peor, ¡de fútbol!!!
Sin embargo en una entrevista a Segurola, éste aseguró que el verdadero experto en baloncesto era Andrés. Aquello me sorprendió, francamente, me pareció que este tió con pinta de conguito y pajarita en ristre tuviera el mas mínimo criterio... joder! Qué equivocado estaba..
Pasaron los años y aprendí que Andrés Montes no solo era el mejor comentarista de baloncesto que yo jamás había oído sino que su conocimiento del baloncesto era no solo bastante profundo sino que además su sentido común, sus reflexiones estaban cargadas de una gran inteligencia y sentido común. Ya se sabe que cuando el payaso se pone triste, se pone triste y que cuando se pone serio, se pone mas serio. De tal forma, al igual que un payaso como Javier Fesser nos regalara "Camino" hace unos meses. Andrés Montes nos regaló cientos, quizá miles de momentos, de mates, de triples, de expresiones, de tiki-taka, de otra forma de ver el deporte, de narrar el deporte haciendo hincapié en lo que mas nos gusta del deporte por encima de la táctica, la técnica y estrategias varias. La emoción, el sentimiento, esa es la clave de su narración, la clave de muchas cosas en esta vida, la clave de convertir tantos momentos en momentos únicos que siempre quedarán grabados en mis miopes retinas y en mis discos multimedia.
Supongo que a lo largo del día de hoy, se escribirán muchos, muchos artículos sobre la figura de Andrés Montes. Seguro que muchos escriben sobre sus comienzos, su estilo, sus formas, el haber formado la mejor pareja de comentaristas del deporte junto con Antoni Daimiel. Se hablará y se escribirá mucho en un día, quizás dos, y luego se olvidará, una de las máximas del periodismo es que el notición de hoy que ocupa todos los titulares será con lo que se envuelva el bocadillo el día de mañana. La vida sigue y a todos los que aún estamos vivos nos queda continuar el show. Yo no tengo ni idea de cuando empezó, de su vida obra y milagros, francamente, no me interesa lo más mínimo, solo me interesa lo que yo he podido vivir mientras le escuchaba y eso ha sido mucho, pero mucho.
Por eso estoy contento hoy, por saber que he tenido el privilegio, la suerte, y el honor de haberlo disfrutado durante todos estos años, años en que mi vida seguía, años en los que he entrenado, me he casado, he tenido un hijo que está aquí a mi lado viendo el Disney Channel, he jugado a la pocha y he hecho muchas cosas, y mientras las hacía, de vez en cuando me sentaba frente a la tele y me dejaba llevar de las manos de Andrés hacia el baloncesto, la emoción, el sentimiento y la sensación de saber que esto que estaba pasando era único y que había que disfrutarlo, al fin y al cabo, la vida puede ser maravillosa.
Y si dudais de esta afirmación, dadle al play ahí abajo y vereis